Nov 29 2006
Registro de un viaje XIV
Prólogo: Este registro me salió más fome que los anteriores. Supongo que el de hoy fue un día fome; lo siento. Es lo que hay.
12:26: Uff… Ya me estaba haciendo la idea que hoy tendría que irme en bus. Todo iba on schedule. El problema fue que decidí dejar la ducha para el final, y pasé toda la mañana en pijamas, avanzando con la pega eterna. Cuando ya se acercaba la hora de partir decidí ir a ducharme y… ¡Justo mi Papá se mete a la ducha! Es lo malo de vivir con más personas en una casa con sólo una ducha.
El tren parte a las 12:30. Yo salí de mi casa, corriendo, a las 12:10. El problema no era tanto llegar antes de las 12:30, el problema era alcanzar a comprar pasaje.
Al final, compré. La hora de venta en mi pasaje marca las 12:21. Y voy arriba del tren, tratando de recobrar mi aliento.
13:51: Trabajando se pasa rápido la hora. Ya terminé la mitad de la pega que me traje para el viaje (me salió verso sin ningún esfuerzo). Desearía haber traído más.
Cerca mío viaja un pasajero tremendamente bullicioso, y me molesta demasiado. Como que va aburrido y resopla, golpea las cosas, canta fuerte y habla por celular a grito pelado. Es decir, hace lo que yo hago siempre, sólo que él lo hace de forma mucho más exagerada. Como sea, me cae mal.
15:55: En mi lugar habitual de la cafetería, respondiendo los mails de la mañana, leyendo blogs y, en general, haciendo hora para la clase de hoy, que seguro me saldrá fome otra vez, pero no me importa.
Creo que debiera pasar a hablar con mi jefe…
16:16: Espero a que mi jefe se desocupe y, ¡horror! mi iPod se quedó misteriosamente sin batería… ¿Qué haré en mi viaje de vuelta? Bueno, corregir… Pero sin música…
19:09: Misteriosamente, mi clase de hoy salió más divertida de lo que yo esperaba. Hasta me vitorearon. Fue genial.
Ahora espero a que llegue el tren, mientras escucho a Maná. ¡Maná! Eso pasa por quedarme sin batería…
19:33: Demonios, extraño mi iPod! “Contigo en la distancia” como que me persigue estos días.
Y mi tren trae atraso de 7 minutos.
19:47: Mi iPod accedió a prenderse con apenas un suspiro de batería. Ojalá que dure.
20:25: Pasamos Curicó y no alcancé a enviar y recibir mi mail. Ya no tengo más internet hasta llegar a casa…
Y mi iPod dejó de sonar definitivamente.
21:40: El viaje es extremadamente fome sin música. Y como que no puedo abstraerme de las conversaciones ajenas, y los portazos me interrumpen la poca concentración y no puedo corregir ni dormir ni nada. No sabía que era tan iPod-dependiente…
Epílogo: Llegamos a las 22:12 a Santiago, bastante más temprano de lo habitual. Menos mal, que no aguantaba mucho más el aburrimiento. Fijo que me resfrío, en todo caso, porque el coche del tren venía muy frío. Al bajar, el calor santiaguino era insoportable, y ni hablar del ambiente dentro del metro. ¡Qué calor endemoniado!
Y aún tengo pega atrasada. Mañana es mi última chance para sacarla adelante. Y tengo tantas ganas de andar en bicicleta…
Conozco esa sensación de subir (en mi caso al Bus), y desplomarse a recobrar el aliento, tras la cola por el pasaje y la carrera por alcanzarlo justo a tiempo, ¡menos mal que ya no viajo todas las semanas!.
Tienes razón no hay nada más fome que un viaje sin musica.
Respecto al resfrio, sin estas tan seguro, pues es mejor prevenir, una Vitamina C, al día, o almenos antes o despues de ir a Talca, no hace mal.
P.D: Gracias por el Link.
¡Vitamina C! Siempre lo olvido. Tendré que comprar. Gracias por el recordatorio!